viernes, 30 de marzo de 2012

El quimérico inquilino (1976) - Roman Polanski


El film, realizado tras el relativo éxito que supuso Chinatown (id, 1974), narra la pesadilla padecida por Trelkovski (Polanski, bastante más acertado que en El baile de los vampiros -The Fearless Vampire Killers, 1967- y ¿Qué? -What?, 1973- ), un joven que alquila el piso que ha dejado una moribunda que saltó desde una de las ventanas. Con el tiempo, Trelkovski se irá dando cuenta del mórbido ambiente que envuelve la finca, con unos vecinos de apariencia normal pero con un carácter muy extraño (Melvyn Douglas y Shelley Winters, interpretan a dos de los vecinos del edificio), que acabarán volviendo psicótico a Trelkovski, llegando a travestirse e identificarse mentalmente con la antigua inquilina, hasta sus últimas consecuencias. Realmente, la locura que va ganando el film, lo convierte en un verdadero ejercicio de psicopatía, un viaje hacia la locura, con la ventaja de que el espectador posee los dos puntos de vista, el enfermo de Trelkovski y el realista de sus vecinos. El film, que juega con pistas, tanto ciertas como falsas, transmite la inquietud que sufre Trelkovski hacia el espectador, desviándose hacia el final de la cinta, en ser un seguimiento contemplativo de la esquizofrenia del protagonista.
Así El quimérico inquilino resulta sin duda el mejor film hecho por Polanski en años (y es que aunque considero Lunas de hiel -Bitter Moon, 1992- una gran película, aún no he conseguido digerir los excesos de su final), tanto por su originalidad como por su ritmo narrativo, tranquilo pero afilado y sin un solo altibajo, acelerándose más y más a medida que avanza la cinta y el desasosiego del protagonista se va apoderando de ella. La sexualidad del film, presente por supuesto, como en todas las otras películas de Polanski, se escenifica en la relación de Trelkovski con Stella (Isabelle Adjani), que acaba ofreciendo una de las mejores escenas del film: aquella en que Trelkovski enloquece en casa de ella por creer que está compinchada con sus vecinos y le destroza con saña todo el mobiliario.
fuente: miradas.net

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